domingo, 23 de junio de 2013
13 consejos que contribuyen a alcanzar la felicidad (Tal Ben-Shahar)
1) 30 minutos de ejercicio: son el mejor antídoto contra la tristeza y el estrés.
2) El desayuno es clave: ayuda a tener energía, pensar y desempeñar exitosamente las actividades.
3) Agradezca lo bueno: escriba en un papel 10 cosas que tiene en su vida que le dan felicidad. Cuando hacemos una lista de gratitud, nos obligamos a enfocarnos en cosas buenas.
4) Sea asertivo: Pida lo que realmente quiere y diga lo que piensa.
5) Gaste en experiencias, no en cosas. Invierta su dinero en viajes, cursos y clases.
6) No posponga: Haga listas semanales y salga de ellas.
7) Sea amable y sonría: Solo sonreír cambia el estado de ánimo.
8) Cuide su postura: Caminar derecho ayuda a mantener un buen estado de ánimo.
9) La música es esencial: despierta deseos de cantar y bailar, lo que alegra la vida.
10)Piense en lo que come: lo recomendable es comer algo ligero cada tres o cuatro horas para así mantener los niveles de glucosa estables. No se salte comidas y evite el exceso de harinas blancas y el azúcar. Coma sano y varíe los alimentos.
11)Acepte el fracaso como parte de la vida y aprenda de ellos.
12)Cuide su aspecto: uno se siente más feliz cuando piensa que se ve bien.
13)Rodéese de sus mejores recuerdos: Pegue recuerdos agradables, frases y fotos de sus seres queridos por todos lados.
martes, 30 de abril de 2013
Un poco más sobre creatividad
La creatividad es la actividad mental que genera en algún momento una revelación o insight dentro del cerebro y trae como resultado una idea o acción nueva que tiene valor. Es romper con nuestros patrones habituales de pensamiento.
Imaginemos por un instante que estamos en el último piso de un edificio alto y podemos contemplar una gran ciudad de noche. Notaremos algunas zonas, no muchas, con luces encendidas. Veremos que en general, sólo unas pocas avenidas tienen luz a esa hora. El cerebro es un poco así, como una ciudad en penumbras, pero siempre con algunas avenidas, calles y luces encendidas.
Nuestro cerebro, siguiendo con la metáfora, cuenta con muchas posibilidades de iluminación. Podemos encender un montón de faroles –conectar neuronas- pero son pocas la avenidas- surcos neuronales- prendidas, conectadas, utilizadas todo el tiempo. Tendemos a utilizar la misma información para resolver cualquier tipo de problemas. Sin embargo, tenemos siempre la posibilidad de recorrer otras calles y avenidas que están menos iluminadas y de buscar material nuevo, ideas o soluciones creativas.
Recordemos que muchas veces los problemas se sostienen por la repetición de soluciones intentadas que lo regeneran. Y es muy probable que si nos detenemos a pensar en una solución diferente y creativa logremos resolverlo.
Bachrach propone los siete mandamientos que deberás respetar cuando estés generando ideas.
1) No te juzgarás: deja fluir tus ideas, sé flexible.
2) No harás comentarios: cualquier comentario negativo o crítica cambia tu humor, y eso afectará tu potencial creativo.
3) No editarás: no dejes que tu editor interno interfiera en el proceso. Editar es trabajo del hemisferio izquierdo del cerebro, que no está invitado a la generación de ideas.
4) No ejecutarás: se te ocurre una idea, y al segundo, otra parte del cerebro ya está distraída pensando cómo implementarla.
5) No te preocuparás: el miedo, es un gran bloqueador de la creatividad.
6) No mirarás hacia atrás: evitá decirte “esa idea ya la probé hace dos años y no funcionó”.
7) No perderás foco: es fácil empezar a perder energía y foco en lo que estás haciendo. No lo hagas.
sábado, 23 de marzo de 2013
Creatividad y biología
Extraído del libro “Ágil Mente”, de E. Bachrach, (biólogo)
Les comparto una parte que me pareció muy buena:
"Caminar en silencio, meditar, rezar o practicar cualquier tipo de actividad relajante, nos beneficia en la reducción del estrés y en bajar el nivel de la reactividad emocional. Esto permite crear más espacio en la mente para estar más propenso a generar ideas creativas o revelaciones que vengan desde nuestro inconsciente.
Las estrellas no pueden ser vistas durante el día porque su luz es sobrepasada por la del sol. De la misma manera, muchas ideas no pueden ser descubiertas porque son como pequeñas luces que están sobrepasadas por la actividad del cerebro. Esta actividad se conoce como ondas beta. Son muy ruidosas, como el ruido que hace tu boca al comer papas fritas. Las ondas alpha son aquellas más profundas, van más despacio y hacen menos ruido que las beta. Son las que se producen justo en el momento en que te aparecen nuevas ideas (¡Eureka!).
Las ondas alpha calman tu mente y de esta manera, vas a poder “ver” las soluciones que ya están ahí.
Cuatro sugerencias para promover las ondas alpha:
1) Un ambiente tranquilo, puede ser una habitación o un lugar al aire libre.
2) Utilizar alguna técnica mental específica. Practicarla con frecuencia (rezar, meditar, respirar).
3) Actitud pasiva: vaciá tu mente, cuando vienen los pensamientos, dejalos pasar. No te quedes trabado o dando vueltas sobre esos pensamientos.
4) Posición confortable: cualquier postura que te permita estar con la espalda derecha por lo menos quince minutos sin quedarte dormido.
1) Un ambiente tranquilo, puede ser una habitación o un lugar al aire libre.
2) Utilizar alguna técnica mental específica. Practicarla con frecuencia (rezar, meditar, respirar).
3) Actitud pasiva: vaciá tu mente, cuando vienen los pensamientos, dejalos pasar. No te quedes trabado o dando vueltas sobre esos pensamientos.
4) Posición confortable: cualquier postura que te permita estar con la espalda derecha por lo menos quince minutos sin quedarte dormido.
Dato curioso: El profesor John Kounios dice que, si estás trabado en algún problema difícil, pongas tu despertador unos minutos antes que de costumbre para que te dediques un tiempo semidormido acostado en la cama. Es allí donde tenemos nuestros mejores pensamientos. No te olvides de anotar lo que se te ocurre.
viernes, 22 de febrero de 2013
Perdonar...
Lo leí, me gustó mucho, lo comparto...
Vaivenes del perdón
Por Sergio Sinay
Decía Teresa de Calcuta que el perdón es una decisión y no un sentimiento. La aclaración es pertinente. Hay gente que se vanagloria de perdonarlo todo, aunque eso pueda parecerse más a la soberbia que a la humildad, como si se dijera: "Nada de lo que alguien me haga me llega, estoy por encima de eso". En verdad, no todo es perdonable, y quien lastima u ofende debe saberlo, para comprender que quizás deba convivir por siempre con la consecuencia de su acción. Por otra parte, hay quienes afirman que nunca perdonan, y acaban pareciéndose a los primeros. Es otra forma de la soberbia: "Le advierto al mundo que soy intocable y que quien me ofenda padecerá por siempre mi santa furia".
La cuestión del perdón es menos simple de lo que parece. Resulta muy difícil perdonar sin olvidar. Como señala la escritora y psicoterapeuta Elisabeth Lukas, quien perdona y olvida en realidad olvida lo que perdona y queda expuesto a vivir otra vez el mismo dolor por las mismas razones. Quizás el punto más alto del perdón sea aquel en el cual, una vez otorgado, tanto el ofendido como el ofensor recuerdan lo que ocurrió y hacen de ello un impulso para una simultánea transformación.
No siempre alcanza con pedir perdón; es necesaria una reparación. Esto requiere humildad. También debe tenerla el ofendido para no hacer de su perdón una extorsión; no pedir reparaciones imposibles ni revanchistas. A veces, repitámoslo, no hay reparación posible y también de ello se puede aprender, siempre que el amor y la compasión pueden hallar un lugar entre ofensor y ofendido.
En definitiva, sólo puede perdonar quien a su vez ha lastimado y ha necesitado de perdón. Y sólo puede pedir perdón quien ha sido herido y sabe que las heridas no se borran pero cicatrizan. De un lado y del otro es necesaria la empatía, madre de la compasión. Cuando ella desaparece, dejamos de vernos el uno al otro. Y no hay perdón posible.
viernes, 15 de febrero de 2013
Más herramientas...
Cultivar la amabilidad
Proponete el objetivo de realidad cinco nuevos actos de amabilidad en un mismo día. Sé creativo y considerado. Evalúa qué pueden necesitar quienes te rodean. Luego de hacerlo, observa las buenas sensaciones que te proporciona esta amabilidad intensificada: la conexión positiva con la persona a la que ayudaste, la adecuada sensación de orgullo que tiene al contribuir. Encuentra nuevos modos de influir positivamente en la vida de los otros.
Desarrollar distracciones
Son importantes para romper el ciclo de rumia mental y cortar la negatividad innecesaria.
El objetivo es sencillo: sacarnos las preocupaciones de la cabeza.
Te sugiero hacer dos listas: una de distracciones saludables y otra de distracciones perjudiciales.
Identifica las cosas que hacés para sacarte los problemas de la cabeza y piensa en nuevas actividades que te
gustaría ensayar. Piensa en cosas que puedes hacer con buen o mal clima, en el trabajo, en casa, de viaje.
El ideal es encontrar actividades a las que puedas recurrir prácticamente en el momento en que necesites contrarrestar la influencia descendente de la rumia.
Luego anota las distracciones nocivas: servirte un trago, abrir la heladera, correr a la panadería, anestesiarte con los medios. Por cada una que te tiente piensa en otra que no tenga efectos residuales: una bebida saludable, una película o canción que te suba el ánimo. Mantené tus fuentes de distracción a mano.
La negatividad innecesaria puede aparecer en cualquier momentos. Para combatirla debes estar preparado para distraerte enseguida y sobretodo darte el permiso para distraerte.
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